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Ostomía

OSTOMÍA

Un 5% de las personas con Crohn y colitis ulcerosa son portadoras de una ostomía.

Una Ostomía consiste en la exteriorización del intestino delgado (ileostomía) o del intestino grueso (colostomía) a través de la pared abdominal, suturándolo a la piel; con el objeto de crear una salida artificial para el contenido fecal.

Las ostomías pueden ser temporales o permanentes y presentar diferentes aspectos y localización, dependiendo de la zona anatómica donde haya sido realizada y de la propia enfermedad.

Las ostomías temporales están indicadas en aquellas situaciones en las que se pretende “liberar” temporalmente a la zona de intestino afectada por la enfermedad del paso de los desechos intestinales, para favorecer de este modo su recuperación. Una vez recuperada la zona dañada, se procede al cierre de la abertura y a la unión del intestino (anastomosis); de modo que se restablece el tránsito intestinal normal.

Las ostomías permanentes están indicadas en aquellas situaciones en las que el intestino y/o el recto están afectados por la enfermedad de manera irreversible, de modo que deberán ser extirpados y sin posibilidad de cierre de la ostomía y reconstrucción del tránsito intestinal normal.

El contenido intestinal que sale a través del estoma será recogido en una bolsa adherida a la pared que la rodea. Dicha bolsa debe estar continuamente conectada al estoma excepto en casos muy especiales.

Estoma

El estoma u orificio externo de la ostomía se caracteriza por:

  • Tener una coloración rojiza, lo cual indica que existe un buen suministro de sangre a la zona y que nos encontramos ante un estoma saludable.
  • Ser húmedo al tacto, es un buen indicio que el estoma se encuentre húmedo, aunque es recomendable vigilar el exceso de humedad o la liberación de un exceso de secreción mucosa por el mismo, ya que puede ser indicativo de algún problema en el estoma o en el intestino.
  • Ausencia de sensibilidad, el estoma es una zona sin terminaciones nerviosas, con lo cual no se notará cuándo se le está tocando ni se tendrá sensación de dolor al manipularlo, a no ser que haya problemas en el mismo o en la zona de alrededor (zona periestomal).
  • Carecer de control voluntario, al no tener esfínteres es imposible controlar la liberación de gases o fluidos a través del estoma de manera consciente.

Por lo general un estoma debería estar localizado en una zona de piel lisa donde no haya pliegues cutáneos, dobleces, cicatrices o áreas con protuberancias óseas (costillas, caderas, etc.) y fácilmente accesible, de manera que favorezca su observación y manipulación. El estoma normalmente sobresale de la superficie de la piel, lo que facilita su cuidado, aunque puede encontrarse al mismo nivel que la piel o retraído ligeramente por debajo de la misma.

Es importante tener en cuenta que no existe un estoma ideal, ya que su forma, tamaño, localización, etc. pueden variar en función de las características individuales de cada persona y del tipo de cirugía u ostomía que se haya realizado.

Después de la cirugía y a lo largo de un tiempo variable (días, semanas o meses), el estoma suele cambiar de tamaño y de forma, llegando incluso a “encogerse”; por lo tanto es recomendable medir con frecuencia el tamaño del estoma y tener en cuenta cualquier cambio en su forma, la cual puede variar de redondeada a ovalada.

 

Tipos de ostomías

Ileostomía

Una ileostomía, es un tipo de ostomía en la que la parte que se expone al exterior es el íleon (parte final del intestino delgado).

Se localiza en la parte inferior derecha del abdomen, por debajo de la línea de la cintura. En las ileostomías, las deposiciones suelen ser líquidas, abundantes (de 600 a 800 mililitros de heces al día, dependiendo de la dieta) y más o menos pastosas.

La fluidez de las deposiciones en las ileostomías, conlleva a un aumento de la probabilidad de fugas, además, debido a la acidez y al alto contenido de enzimas digestivas de las deposiciones, las fugas pueden causar problemas en la piel periostomal; es necesario prestar especial atención al cuidado del estoma, de la piel periostomal y de la colocación correcta del dispositivo.

La ausencia de esfínter que contenga la salida de las heces y el imprevisible ritmo intestinal en las personas con ileostomías, hacen que sea necesaria la utilización de sistemas de bolsa o de recogida de heces específicos.

Colostomía

Se habla de colostomía cuando la porción del intestino que se comunica con el exterior es el colon, permitiendo la salida de las deposiciones a través de dicha abertura.

Dependiendo de la zona donde se ubique el estoma, tanto la consistencia de las deposiciones como la posibilidad de irritabilidad de la piel de la zona periestomal podrán ser diferentes, de modo que cuanto más líquidas sean las heces más irritantes lo serán para la piel periostomal, que deberá estar siempre debidamente protegida.

En las colostomías, las heces serán más solidas cuanto más se avance en el colon, de manera que cuanto más cerca del recto se encuentre la colostomía, las deposiciones serán más parecidas a las expulsadas por el ano y el patrón de deposiciones no variará mucho al que se tenía previamente a la cirugía.

En las colostomías no existe control de evacuación (el estoma carece de esfínter), siendo imprescindible la utilización de sistemas de recogida. Con el paso del tiempo, las deposiciones pueden regularizarse de modo que se alcance un ritmo intestinal más o menos controlado que permita prever cuando va a tener lugar la deposición; pudiendo en algunos de estos casos emplear una técnica conocida como técnica de irrigación, basada en un sistema de evacuación intestinal a través del estoma, por medio de lavado con agua y utilizando un dispositivo específico.

Tipos de Colostomía

– Colostomía ascendente: en el lado derecho del abdomen. Poco frecuente, en general suelen sustituirse por una ileostomía. Heces líquidas, evacuaciones constantes y no predecibles. La presencia de enzimas digestivas en las deposiciones puede producir irritación de la piel periostomal.

– Colostomía transversa: a nivel del colon transverso, hacia la parte media del cuerpo, permitiendo que las heces salgan del colon antes de llegar al colon descendente, recto y ano. Suelen ser colostomías temporales.

– Colostomía sigmoidea o descendente: En el lado inferior izquierdo del abdomen. Heces consistentes y más o menos predecibles, aunque existe la posibilidad de pérdidas entre evacuaciones debido a la falta de un esfínter que las contenga. Las posibilidades de irritación de la piel alrededor del estoma son muy bajas, puesto que las heces ya no tienen contenido enzimático.

En estos casos y dependiendo de la persona, la presencia continua de una bolsa de ostomía puede no ser necesaria, reduciéndose sólo a aquellos momentos en los que se prevé que se vaya a realizar la evacuación de los desechos intestinales, y empleando un método denominado irrigación intestinal, técnica que consistente en llenar de agua el intestino para favorecer la salida de las heces a través del estoma.

El contenido intestinal que sale a través del estoma será recogido en una bolsa adherida a la pared que la rodea. Dicha bolsa debe estar continuamente conectada al estoma excepto en casos muy especiales.

Bolsas de Ostomía

Cuando se habla de dispositivos o bolsas de ostomía, podemos referirnos a sistemas de una o dos piezas.

Bolsas de una pieza

Constan de una bolsa (transparente u opaca) de diferente tamaño o capacidad, acoplada a una lámina adhesiva que puede ser recortable o no (pre-cortadas), formando un único componente; los dispositivos de una pieza son muy fáciles de colocar y retirar, ofrecen una máxima flexibilidad y no se aprecian externamente bajo la ropa. Este tipo de dispositivos deben cambiarse habitualmente entre 1 y 2 veces al día.

Bolsas de dos piezas

Constan de una bolsa (transparente u opaca) de diferente capacidad y de una placa o base adhesiva (recortable o pre-cortada) independiente, de manera que permiten la retirada de la bolsa manteniendo adherida a la piel la placa. Están indicados en pacientes con piel sensible, ya que al mantener la banda adhesiva sobre la piel periestomal durante más tiempo, se reduce la probabilidad de irritación. La placa queda adherida al abdomen durante 2 ó 3 días, mientras que la bolsa se ajusta y retira cuando sea necesario. 

Fuente: Educainflmatoria

Las principales causas que pueden llevar a  la implantación de un estoma son:

Patologías Digestivas:

1. Cáncer de colon
2. Diverticulitis
3. Perforaciones del tubo digestivo
4. Obstrucciones intestinales
5. Enfermedad de Crohn
6. Colitis ulcerosa

Patologías Urinarias:

1. Tumores vesicales
2. Vejiga neurógena
3. Extrofia vesical
4. Fístulas vesico-vaginales
5. Traumatismos pélvicos
6. Hematuria por cistitis rádica

En Canarias existen varias asociaciones de pacientes Ostomizados, que ofrecen servicios de información, acompañamiento y actividades. 

Estas son algunas de ellas: